jueves, 18 de marzo de 2010

Balneario de Mondariz



Balneario de Mondariz es uno de esos lugares mágicos que mejora con el paso del tiempo. Un espacio que ha sido capaz de concentrar, desde 1874, artistas, políticos, pensadores, personas especiales... en un ambiente de encanto, tradición, sosiego y lujo en una particular "Belle Époque". Una base histórica de cuento que, con la llegada del siglo XXI, se adapta a las nuevas fórmulas de relax, ocio y descanso para convertirse en un destino único.



El agua es para Mondariz-Balneario su pasado, su presente y su futuro. Este agua mineromedicinal es fruto del paso del agua de lluvia a través del subsuelo de esta tierra y gracias al cual irá adquiriendo esos minerales con el paso de los años, más de 70 años. El agua que caía en forma de lluvia en Mondariz en los años 20, es la que actualmente brota en los manantiales de Gándara y Troncoso. Hoy en día posee eficaces propiedades terapéuticas y sigue beneficiando a los visitantes de nuestro balneario.



Balneario de Mondariz dispone de tres manantiales con agua mineromedicinales, declaradas de Interés Público en 1874. El primero de ellos es utilizado para la aplicación de las diferentes técnicas termales dentro del propio balneario y los otros dos manantiales, Gándara y Troncoso, situado fuera del edificio en “bouvettes” construidas a principios del siglo XX, se utilizan en la administración de agua bebida como complemento de los distintos tratamientos.

En Mondariz, los minerales predominantes son gas carbónico, bicarbonato, calcio, sodio y hierro, que confieren al agua unas peculiares características que han sido seleccionando el tipo de termalismo que ha acudido a la villa a lo largo de la historia. Al principios, los visitantes buscaban solución para problemas digestivos ya que el bicarbonato del agua servía para taponar la hiperacidez del estómago dolorido. Posteriormente se fueron descubriendo aplicaciones para aliviar el reumatismo, la diabetes... hasta nuestros días en el que los beneficios de las aguas de los manantiales de Mondariz van desde tratamientos médicos hasta estéticos.

Fuente de Gandara - 1873




El manantial de Gándara fue descubierto en 1872 por el licenciado en Medicina y Cirugía D. Sabino Enrique Peinador Vela (1847-1917). Decía que estando Peinador en Pontevedra, le llegó unas de las copias en las que figuraba el informe sobre las aguas de Troncoso que Domingo Blanco repartiera, animándolo a visitar las aguas.

Así, y junto con un ingeniero, recorre la cuenca hidrográfica de la comarca, encontrando el manantial de Gándara, que en estado primigenio no era más que una charca escavada en la tierra de aproximadamente un metro cuadrado y en la que podía advertirse la salida de numerosas burbujas. Tras las posteriores inspecciones, concluyeron que se trataban de aguas fuertemente mineralizadas, y o Sr. Peinador adquirió las tierras pantanosas en las que brotaban dichas aguas, asociando a su hermano Ramón, abogado de profesión.

Fonte de GándaraEn 1873, después de realizar los análisis pertinentes, las aguas obtuvieron la declaración de Utilidad Pública, y el 22 de febrero de ese mismo año Ramón Peinador solicitó la autorización necesaria para la apertura del “Establecimiento de aguas minerales acídulo alcalinas carbónico-ferruginosas de Mondariz” en el lugar Chan de Gándara, lo que fue aprobado el 16 de junio.

Las primeras obras para su acondicionamiento conllevaron un destierro que permitió comprobar como la agua surgía en una hendidura desde un suelo granítico a 18º C de temperatura, el tiempo que dejaron al descubierto restos de caños que hacían suponer la existencia de anteriores explotaciones. De este modo, las aguas quedaron ya captadas, saliendo al exterior por medio de tres caños, dos destinados a llenar las bañeras y uno para beber.

La fuente fue situada en un lugar espacioso, limpio y de fácil acceso, y con el tiempo se construyó una fuente de hierro fundido y una cubierta que protegiera los agüistas de las inclemencias climatológicas, el tiempo que se cercó con una reja de hierro y se contrató a una persona para que administrara las aguas en vasos graduados a los enfermos.

Auguistas na Fonte de GándaraPara darle una apariencia más acorde con un lujoso aspecto de Gran Hotel, pues se encontraba en el parque de este, se realizó un edificio, proyectado por los Sres. Palacios y Otamendi, con dos partes claramente diferenciadas, una destinada a la fábrica de embotellado y la otra para tomar las aguas. El edificio contaba con una altura de 28 m., con una cúpula de bronce y cristal, con cúpulas achaflanadas y numerosas columnas, y al tener veinticuatro columnas al exterior, seis en cada semicírculo y ocho en su interior.

Para finalizar, decir que este edificio, pese a su proximidad al Hotel, no se vio afectado por el incendio del 9 de abril de 1973, y en la actualidad se conserva el pabellón en un estado semejante al descrito.